El algodón tiene una reputación inmejorable entre quienes empiezan a coser, y en gran parte la merece. Pero como cualquier tela, tiene cosas buenas y cosas que conviene tener en cuenta. Con esta lista podrás decidir con más criterio cuándo es la mejor opción.
Ventajas del algodón
- Es fácil de coser. No resbala, no se estira de más y perdona pequeños errores.
- Es transpirable. Resulta cómodo en climas cálidos y en el día a día.
- Aguanta bien la plancha. Permite marcar bien costuras y dobladillos.
- Es fácil de encontrar. Hay muchísima variedad de estampados y colores.
- Suele ser agradable para pieles sensibles.
- Se lava con facilidad.
Desventajas del algodón
- Se arruga. Es de las telas que más pide plancha.
- Puede encoger, sobre todo en el primer lavado.
- Algunos colores intensos pueden desteñir en los primeros lavados.
- Tarda en secarse más que muchas telas sintéticas.
- Puede perder forma con el uso en los tejidos más finos.
Cuándo elegirlo
Es una excelente opción cuando:
- Estás aprendiendo y quieres una tela que te dé margen.
- Buscas una prenda cómoda y transpirable para el día a día.
- Quieres una prenda con estructura, como una camisa o unos pantalones.
- Necesitas algo fácil de cuidar.
Cuándo quizá te convenga otra tela
Si buscas una caída muy fluida, un brillo especial o una prenda que no se arrugue nada, puede que otras telas se adapten mejor. Y si quieres comparar, te recomendamos leer sobre las direcciones del hilo, que influyen en la caída de cualquier tela.
La clave: prelavar
Si te quedas con un único consejo: lava y plancha el algodón antes de cortarlo. Así evitas que encoja después y que la prenda terminada te quede pequeña. En el próximo artículo veremos cómo coserlo paso a paso, sin errores.