Coser seda impone. Es fina, delicada y cuesta más que otras telas. Pero con calma, buena preparación y un poco de práctica, se trabaja muy bien. Esta guía reúne los pasos que más ayudan para que tu primera prenda de seda salga como esperas.
1. Haz una prueba antes
Cose primero tu patrón en una tela más barata de caída parecida. Así detectas errores de ajuste y de montaje sin arriesgar la seda. Es el consejo que más nos gustaría que siguieras.
2. Prepara bien la tela
Revisa la etiqueta para saber cómo se lava. Algunas sedas se pueden prelavar y otras no, así que haz una prueba en un retal. Cuando vayas a cortar, dobla la tela lo mínimo posible.
3. Corta con calma y con buenas herramientas
- Usa tijeras muy afiladas o un cúter rotatorio con base de corte.
- Coloca papel de seda debajo, para que la tela no se mueva.
- Corta capa a capa si la tela es muy resbaladiza.
4. Sujeta con cuidado
Usa alfileres finos y pocos, dentro del margen de costura, o pinzas. Los alfileres gruesos pueden dejar marcas que no se van.
5. Elige aguja e hilo finos
- Aguja: nueva y fina, de las indicadas para telas delicadas.
- Hilo: fino, de seda o de poliéster de calidad.
6. Ajusta la máquina
Una puntada corta y una tensión suave suelen funcionar bien. Haz siempre una prueba en un retal, y ve cosiendo sin tirar de la tela.
7. Elige acabados limpios
La seda se deshilacha con facilidad. Las costuras francesas son una buena opción en prendas ligeras. También se puede rematar con overlock fino o con un zigzag pequeño.
8. Plancha con delicadeza
Usa temperatura baja, plancha por el revés o con un paño fino y, antes de nada, prueba en un retal. Algunas sedas pueden marcarse con el agua, así que evita rociarlas.
Con calma y sin prisa
Si te pones nerviosa, para y respira. La seda no se cose en una hora. Si ya has practicado con otras telas fluidas, te servirá cómo coser satén sin que se te escurra. Y si necesitas repasar lo básico antes de lanzarte, empieza por cómo empezar a coser desde cero.