Has elegido bien la tela, has cosido con cuidado y la prenda te ha quedado como querías. Ahora toca que dure. El algodón es de las telas más agradecidas para cuidar, pero con unos pocos gestos evitarás que encoja, destiña o pierda forma. Esta es la guía práctica, siempre pendiente de lo que diga la etiqueta de tu tela.
Antes del primer lavado
- Prelava la tela antes de cortar. Es el paso que más evita sorpresas con las tallas.
- Separa por colores, sobre todo los intensos, que pueden soltar tinte en los primeros lavados.
- Lava del revés las prendas estampadas o de colores vivos para proteger el color.
Cómo lavarlo
- Elige la temperatura según la tela. Para el día a día suelen valer 30 o 40 °C. Los blancos y los tejidos resistentes admiten más, pero el calor desgasta.
- Usa un detergente suave. Evita la lejía en los colores.
- No sobrecargues la lavadora, para que la prenda se aclare bien.
Cómo secarlo
- Al aire es lo mejor. Cuélgalo o extiéndelo a la sombra, sin sol directo prolongado, que apaga los colores.
- La secadora es la que más encoge. Si la usas, programa temperatura baja y saca la prenda ligeramente húmeda.
- Sácalo pronto de la lavadora para que no se marquen las arrugas.
Cómo plancharlo
El algodón admite temperaturas altas y se plancha mejor ligeramente húmedo. Plancha del revés los estampados y los colores oscuros para no dejar brillos. Si quieres repasar por qué la plancha es tan importante al coser, mira cómo coser algodón sin errores.
Cómo guardarlo
Guárdalo limpio y bien seco, doblado o colgado, y sin apretarlo. La humedad es su enemiga: un armario cerrado con ropa húmeda acaba oliendo.
Los errores más habituales
- Lavar con agua demasiado caliente, que encoge y apaga el color.
- Mezclar colores intensos con prendas claras.
- Secar al sol durante horas.
- Olvidar el prelavado antes de cortar.
Si quieres conocer el resto de ventajas y desventajas del algodón, te las contamos en ventajas y desventajas del algodón.