Esa chaqueta que ya no te pones, esos vaqueros que te quedan bien pero son iguales a los de todo el mundo… Antes de dejarlos en el fondo del armario, prueba a hacerlos tuyos: personalizar una prenda es una de las formas más rápidas de empezar a coser.
Tres reglas antes de empezar
- Elige una prenda que ya no uses, para no tener miedo de estropearla.
- Cambia una sola cosa cada vez: es más fácil de controlar y el resultado se ve mejor.
- Prueba primero en un trozo de tela o en un rincón que no se vea.
Siete ideas para personalizar tu ropa
1. Cambia los botones o los cierres
Es el cambio más sencillo y el que más se nota. Unos botones forrados, dorados o de otro color convierten una chaqueta básica en una prenda distinta. Solo necesitas aguja, hilo y un poco de paciencia.
2. Juega con el largo
Acortar una falda o un pantalón cambia su silueta por completo. Y si prefieres alargar, añade una tira o un volante de otra tela para que el bajo se convierta en el detalle de la prenda.
3. Añade un panel lateral
Abre la costura lateral de unos vaqueros y cose una tira de otra tela, como pana, satén o una tela plateada. Es una de las transformaciones que más lucen y, para hacerla, basta con medir bien.
4. Aplica parches, estrellas o bordados
Una aplicación sobre un bolsillo, una rodilla o un hombro tapa un desgaste y, de paso, le da personalidad a la prenda. Empieza por formas sencillas: estrellas, flores o letras.
5. Cambia las mangas
Cortar las mangas de una camisa o rematarlas con un volante puede dejar la prenda lista para otra estación.
6. Pon bolsillos nuevos
Un bolsillo de parche en otra tela, más grande de lo normal o en un sitio inesperado, es práctico y se nota enseguida.
7. Tiñe o cambia el color
Las telas naturales, como el algodón o el lino, aceptan bien el tinte. Sigue las instrucciones del fabricante y haz antes una prueba en un trozo pequeño.
Cómo saber qué cambiar
Mira lo que menos te pones y pregúntate por qué: ¿el color, el largo, un detalle que no te gusta? La respuesta suele decirte qué cambiar. Si no la encuentras, ponte la prenda y marca con alfileres lo que modificarías.
Cuando quieras ir más allá
Personalizar es una puerta de entrada. Cuando se te quede corto, puedes pasar a coser tus propias prendas, y un buen punto de partida es entender qué es el patronaje y por qué cambia tus prendas. Nuestros patrones de costura están pensados igual: como punto de partida para cambiarlos a tu gusto.
Para hacerlo acompañada, tienes los talleres presenciales.